DESDE MI OBJETIVO: fotografía que habla por sí sola

Ana Manotas Cascos nace en Campanario (Badajoz) pero por motivos laborales de sus padres se traslada a Madrid siendo niña.
Su vocación por la fotografía es temprana y con sus primeros ahorros, compra una cámara Werlisa que aún conserva. Como aquello le sabe a poco, entra en la asociación Man Ray que lleva el fotógrafo  Emilio Tercero, con él descubre la magia del laboratorio analógico.

 

En 2005 vuelve a tierras extremeñas y desde entonces reside en Villanueva de la Serena. Al año siguiente comienza para ella una nueva etapa en la fotografía, aprovechando las tecnologías digitales sin por ello desechar lo analógico (de hecho tiene y mantiene un laboratorio en casa, que haría las delicias de los puristas de las luces y las sombras) una nueva forma de entender la fotografía con su color y su tratamiento, todo nuevo, pero no tanto, no se llega a buen puerto sin haber educado el ojo.

 

En esta nueva etapa hay una persona importante en lo fotográfico Uwe Moreno.

 

¿Fotoquímico o digital? Todo es válido, mientras no se olvide el ojo. A través del cual ha de mirar el alma del creador y transmitir, comunicar, como hace Ana, que cada foto sea un instante del tiempo fugado, y cada foto en su marco, una ventana por lo que asomarse a lo que se ha ido.

 

Hacer fotos puede ser al igual que el cine como pensaba Tarkovski, esculpir en el tiempo.

 

Actualmene reside en Villanueva de la Serena (Badajoz)